Le prometí, en pleno concierto, escribir un poema que incluyera la frase Pregúntame ahora quién es Steven Wilson. Pero entonces no tenía papel. No tenía dónde escribir lo que memoricé y hoy he olvidado. Ayer me invitó a cenar filetes de pollo con salsa de champiñones, hechos con amor, pero también con grumos (poulet a le grumé, me dijo). Y supieron tan ricos. Si no, en seguida lo arreglaba bañándolo en ese tomate al vacío que llega desde las montañas. Ya hemos visto La cosecha del hielo, Zombies party, 12 monos, Batman (la 1 y la 2, él tres veces en el cine), Snatch, Master and Commander, Hierro 3, Sin City, todos los capítulos de Lost, Californication, Weeds y todo aquello que no recuerdo porque me dormí sobre él en el sofá. He intentado leer Buenos Presagios, pero una tiene el humor torpe o flojo o adolescente y no se engancha. Cierra los ojos mientras él lee emocionado. Una desalmada. Aunque sí leí Stardust, que me dejó junto a los zapatos el día de reyes y yo devoré camino de vuelta cuando aún tomaba trenes rumbo noroeste y corriendo para llegar a comer a la mesa familiar.
A cambio, le he ordenado la mesa. Es terrible, lo sé. Pero los codos se llenaban de cosas al tratar de escribir. Cosas, saben.
Y una le coge amor a su desorden. A su cúmulo de cosas. Desde que le conozco, sobre esta madera clara desde la que ahora escribo, siguen inmóviles varios tornillos, dos paquetes vacíos de cigarros Delicados que un amigo trajo de México, la foto de carnet de alguien pasado, un bote de jarabe vacío que compré el pasado invierno para calmarle la tos, un cepillo (esto cosa mía) y suerte que desapareció aquella bolsa de colines.
Y en este cuarto, con el 500 haciendo temblar las paredes cada cinco minutos, sobre la mayor aglomeración de tiendas de chinos de Madrid, con la cama sin hacer, claro, con la ropa, los papeles, los cuentos, la mesilla construida con miles de libros a punto de derrumbe cada noche (libros que yo no leo), las bolsas, los zapatos… nada cambia y entonces vengo y escribo y trabajo aquí y me siento como antes, porque es la estabilidad del desorden donde todo ocupa su justo lugar. Y que a una el caos nunca le importó.
Aún no le he dicho que nunca vi Pulp Fiction. Porque bastante me recuerda que nos queda Kill Bill (la I y la II).
Pero pregúntame ahora quién es Steven Wilson.

La foto de arriba, suya y de uno de ‘esos’ libros…

La de abajo… ya se ve quien la hizo y con quién, en una callejuela de Lisboa

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14 Comments

  1. 10/15/2008
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    Un día tienes que ver mi escritorio. Está cojo, en una esquina hay un jarrón con flores en agua que, no es que se hayan secado hace días, es que se están pudriendo. Unas pinzas de depilar, un bote de laca de uñas, un calendario abierto por la preciosa fotografía del mes de septiembre, una cremallera, un flexo sin bombilla desde agosto, una postal con los hijos de Diana de Gales, veinticinco mil post-its pegados y rotos y doblados por todas partes, el ipod, el mando de un equipo de música que ya no tengo, un montón de CD que utilicé para hacer un “varios” de esos que uno hace cuando se enamora, un tarjetero , otra planta muerta, una orquilla…

    Qué bonito es cuando el que te quiere te ordena el escritorio y todo, cosa por cosa, va multiplicando su significado.

    Ps: tampoco he visto Pulp Fiction
    Ps2: ¿qué es eso del tomate que viene de las montañas en lata?
    Ps3: qué bien que se hable francés en todas las cocinas…

  2. 10/15/2008
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    es que la familia del hombrecillo tiene un superhuerto donde crecen hermosos y sabrosos tomates…
    que fríen y envasan en tarros de conserva
    si sobreviene una guerra yo me voy a atrincherar entre los frasquitos

    manjar!

  3. 10/15/2008
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    Yo soy horriblemente desordenado, no puedo ni poner las manos sobre la mesa, los libros del suelo llegan a la altura de la mesilla (que ya dobla su altura original), etc.. Es un síntoma, una vergüenza y una desgracia.

    El amor es bueno pero las cosas son como son y las personas no cambian.

  4. 10/16/2008
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    Hola frikosal, persona que viaja por carreteras en busca de cielos… me tiene maravillada esa cosa…

    Sí, sí, las personas como son y así se las quiere. Ser desordenado por fuera no es terrible, creo.

    Yo soy muy desordenada, pero hago mis esfuercitos por cambiarlo, porque mi propio desornden me cabrea cuando me quiero sentar a escribir al ordenador y tengo encima una camiseta, cientos de papeles… terrible. Mi madre alucinará si lee esto…

    Dirá: anda qué lo que hay que oír… pues mire madre! tanta bronquita, al final… pa algo sirvió.

  5. 10/17/2008
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    OHHHH, qué gonitooooo.

    bendito desorden ordenado

    mejor el caos controlado que las reglas descontroladas

    uf, deliro ya a estas horas…

    besos

    pd.- y esa salsa de tomate, ¿dónde se puede probar?

  6. 10/17/2008
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    “los codos se llenaban de cosas al tratar de escribir”

    llevo todo el día con esa frase en la cabeza.

    me encanta.

  7. 10/18/2008
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    Es alucinante cómo logras que una sienta tan cercanos a este par de Muchachos. Siempre me dejas sonriendo, reina.

    Gran frase esa de “porque es la estabilidad del desorden donde todo ocupa su justo lugar”, díselo a mi ex, jajja,a, que “me sufrió” unos cuantos años, jejejej.
    un abrazo.

  8. 10/18/2008
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    Oye, y ¿será tan sinvergüenza de seguir pidiéndote que sepas quién es el señor wilson?

  9. 10/19/2008
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    (con esto soy pantoja total, ya sabes)

  10. 10/19/2008
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    Y entonces, dígame, joven, ¿quién es Steven Wilson?

    Por Pulp Ficion no te preocupes. El tipo tiene pinta de ser de los que fueron al cine a verla 5 veces y seguro que en la primera noche de insomnio que pueda te la cuenta enterita. Escenificándola y todo.

    Y me has recordado una canción que odiarías (cómo no recordar una canción que comienza diciendo cosas como logic / chaos / logic) que decía “was it always different?
    never the same? therein lies the beauty”.

    Besos.

  11. 10/20/2008
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    que diga él donde la salsa tomatera… yo la he probado este finde in situ… ji

    ay, david, pensaba que eras otro david… ahora voy a explorar tu blog…

    pi!sí, sigue siendo tan sinvergüenza después de llevarme a un conciertillo… y yo tan pancha, ahora, que este fin de semana, el que viene, me rearmo, que me voy a gavá a un festi de cantautores y poetas (al finnnn alguien hizo caso a mis deseos… y a sus pesadillas), aunque él no venga…

    larit, eres mi madredelapantoja en esto… i know

    david, el que antes pensé que eras… verás, me alegro de que haga esa pregunta…
    es un tipo nacido en London en 1967, perdona que alguna vez me equivocara de fecha, con pinta de escolar de 15 años irlandés metido en traumitas…

    Steven Wilson es conocido por ser el alma mater del grupo de Rock Progresivo de Göteburg.. (ah este no, perdona, ¿eh?) llamado Porcupine Tree.

    Siendo Porcupine Tree el proyecto que tiene como preferencia, caben destacar otros Blackfield, No-Man, Bass Comunion o I.E.M. que configuran su extensa discografía. Además ha colaborado con otras bandas como Opeth a nivel de productor e ingeniero de sonido.

    vamos, un chunguillo de la guitarra

  12. 10/22/2008
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    qué sapiencia dios
    cómo estudia la niña

  13. 10/22/2008
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    estudiar … estudiar… como él estudia también ciertos cantautores (con ácida crítica el muy..) camino a su pueblo (pobres dos)
    acabaremos en terreno pantanoso por no discutir, escuchando rafaela carrá

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